Se dice que el compresor es el corazón del sistema de refrigeración. Éste circula un gas especial (llamado refrigerante) a través del sistema. Este gas viaja desde el evaporador hasta el condensador. Esto enfría el aire que, de lo contrario, terminaría en nuestros hogares.
El condensador es como los pulmones del sistema de refrigeración. Recoge el gas refrigerante caliente que sale del compresor y lo enfría. Es así como el gas se transforma en líquido. Este líquido enfriado va al evaporador para absorber el calor del aire en nuestros hogares.
Podrías considerar al evaporador como el cerebro del sistema de enfriamiento. Éste recibe el refrigerante líquido enfriado del condensador y lo devuelve a un estado gaseoso. Este proceso absorbe el calor del aire en nuestros hogares, enfriándolo.
Un ciclo en el que el compresor, el condensador y el evaporador trabajan juntos para mantener nuestros hogares frescos. Un compresor envía gas refrigerante al condensador, el cual lo enfría hasta que se convierte en líquido. Luego, el líquido fluye hacia el evaporador, donde absorbe el calor del aire y vuelve a un estado gaseoso. Este proceso se repite una y otra vez, manteniendo nuestros hogares agradables y cómodos.
Mantener alimentos y bebidas frías. En los sistemas de refrigeración, el compresor, el condensador y el evaporador se utilizan para el almacenamiento refrigerado de alimentos y bebidas frías. El compresor impulsa el gas refrigerante al condensador, donde se enfría y se convierte en líquido. Ese líquido fluye hacia el evaporador, donde absorbe el calor proveniente de los alimentos dentro del refrigerador y vuelve a ser gas nuevamente. Esto permite que nuestros alimentos se conserven por más tiempo.
El compresor, el condensador y la unidad evaporadora del sistema de refrigeración deben ser mantenidos por usted. La limpieza y el servicio pueden ayudar a prevenir problemas y dar una vida útil más larga al sistema. Es importante mantenerlo según las instrucciones del fabricante para asegurar que todo funcione correctamente.
Gracias a las recientes innovaciones en tecnología de compresores, condensadores y evaporadores, los sistemas están mejorando en calefacción y refrigeración. Esto contrasta claramente con los sistemas más nuevos, que consumen menos energía, ayudando a reducir las facturas de electricidad y las emisiones de carbono. Una vez que entendemos cómo interactúan estas tecnologías, podemos tomar una decisión informada sobre qué tipo de refrigeración es adecuada para nuestros hogares.